
Julio de 2005. Por aquellos padecía una terquedad malsana que me empujaba a enviar textos a cuanta dirección electrónica cayera en mis manos. Revistas, revistillas, revistuchas, periódicos, periodiquitos y demás, fueron víctimas de mis bodrios. A decir verdad, esa mórbida costumbre aún no ha sido superada del todo. Por fortuna, esto de los blogs vino a apaciguar esa extraña ansiedad.
Uno de esos receptarios fue Moon Rider, capitán de una extraña caterva de especímenes chilangos, que desde Palabras Malditas ofrecían una página extraña, desmadrosa, cachonda, maldita pues. En algún momento de ebriedad o vayan ustedes a saber de qué, el buen Moon me invitó a colaborar de manera asidua en la página, oportunidad que no desprecié.
Desde aquellos días y hasta la fecha. Palabras Malditas recibe y publica mis torpezas mentales que suelo regurgitar en toda hoja en blanco. Sin importar la continuidad, calidad y atinación –factores que nunca han sido mis fuertes– PalMal (como le decimos de cariño los colaboradores) ha sido una especie de ejercicio catárquico que ha recibido reseñas, crónicas, artículos, cuentos y demás disparates que se me ocurren.
Poco a poco, la página ha crecido notablemente. Se fundó la estación Radio Efímera, donde además de un exquisito menú musical, uno de sus programas se consagró como favorito de las huestes culturales: Tripulación nocturna. Además, desde hace dos años ha convocado a un concurso nacional de cuento. El año pasado editó un cidí interactivo. Todo un estuche de monerías.
Marzo de 2009. Contrario a la tendencia de los medios a nivel mundial (que del papel, terminan en la red), PalMal rompió esquemas al anunciar su primer libro: Palabras malditas, antología de cuento, el cual fue presentado el pasado jueves en la librería Conejo blanco, en la ciudad de México. ¿que porqué tanto alboroto? Porque este título contiene uno de mis relatos y es mi primera incursión en libros. Razón de menos para invitarlos a que lo adquieran. Salud



te prometo comprarlo en cuanto Santiago abandone el pañal, la primera nueva inversión será esa...besos
Pao: si vienes antes, podré obsequiarte un ejemplar. Abrazos