
Te espero para crucificarte en mi escuadrado cuerpo, para enseñarte que mis manos que ya son tuyas, no sólo sirven para deshojar telarañas obsesivas, sino que pueden multiplicar el movimiento de tus caderas equinas.
Hablando solo, contigo
Ernesto Seco Uribe



buenísima foto! jajajajajaja...
óra?? andas muy "Projundo" jejejeje saludotes
Güebita: se! desde que la vi, la guardé a la compu.
Anónimo: projundo yo? cómo crees. Para nada. En todo caso, profundo este excelso cuernavaqueño de Seco Uribe.