
Sucedió hace muchos años. Era un niño al que le apodaban el Panzón. Era un chaval como todos: soñador, comelón, juguetón y caprichoso. Cada que veía a la vieja Dodge azul arrancar hacia cualquier rumbo, corría a treparse. No importaba a dónde fuera, el chiste era precisamente ese: ir. Generalmente los viajes iban con rumbo a Jaumave, a surtir la despensa o echar gasolina. La tienda donde generalmente compraban los víveres era atendida por un matrimonio que estimaba mucho al Panzón, y éste, también los apreciaba porque a cambio de dejarse agarrar los cachetes recibía una bolsa de galletitas de chocolate bañadas con chochitos de colores. El problema era que, al regresar, el Panzón era presa de un ataque de necedad cuando pasaban junto al Trópico de Cáncer, lugar donde una gran esfera representaba al planeta y una línea mostraba el paso de esa línea imaginaria. Pero el Panzón no sabía nada de geografía, y como buen chamaco, exigía a su acompañante adulto (generalmente un primo, un tío o su padre) que arrancasen “la pelotota” y se la llevaran al rancho. Inútil era explicarle al Panzón que era imposible levantar “la pelotota” y que, de lograrlo, jamás la aguantaría la camioneta. De modo que era frecuente engañar al Panzón con los pretextos más disparatados: “vamos a la casa por la herramienta necesaria para llevarnos la pelota”, “iremos a la ciudad por una máquina que nos permita llevárnosla” o “reuniremos a todo el rancho para que nos ayude a transportarla”. Jamás se la llevaron y con los años el Panzón dejó esas tierras. El matrimonio que le daba galletas, murió. La vieja Dodge fue vendida. El rancho lucha a muerte contra la migración. Pero la pelota sigue ahí, hermosa e inamovible, como hace muchos años. (Gracias a Adriana Coeur, por la fotografía)



que padre... nosotros lo pasábamos cuando ibamos a mazatlán con mis papás cada año y me encantaba verlo porque significaba que faltaba muy poquito y olor a mar!!!
Güebita: menos mal que usted no era fan de la pelotota; neta, es traumático.
órale, pues una historia redonda.
saludoxxx medrano!
Hace unas semanas pase por Jaumave y estuve justo ahí. Salud! por los ataques de necedad. Hechi
Roger: je!, creo que lo dice por lo esférico de la pelotota, o no? Saludazo
Hechi: milagrazo, puedo saber qué andaba haciendo por esas tierras tamaulipecas? abraxo
Oiga, pues le recibo gustosísima el abraxo, y le mando otro por las narices mojadas con la lluvia (digo, ya que me leí el otro post, post me acordé). Aunque le aclaro que no hay tal milagrazo, porque no he dejado de pasar por aquí, lo que pasa es que ver esa foto justo cuando casi acababa de estar ahí si fue como un milagro. Y le respondo: fui "al pueblo" donde vive la paisana suya, que es más que mi hermana. Y pos fui porque como que se me da eso de la impulsividad, usted me entenderá.
Hechi: pos qué bueno que haya ido a tierras tamaulipecas. Erdá que son lindas? Pos qué gusto saber de usted y doble porque no deje de pasar por aquí.