Una década

Postiado por Paul Medrano 3 Ya saltaron

Honestamente me sorprendió enterarme que hoy se cumplen 10 años del estreno de The Matrix. Eso ocurrió un 31 de marzo de 1999 y sólo bastaron unos meses para que, a lo largo y ancho del planeta, surgieran huestes de fans.
Sí, Matrix usó los sets donde se Dark city (porque el presupuesto de la peli era insuficiente como para unos propios); sí, Matrix no innovó en el tema sobre el cuestionamiento de lo real o la conciencia artificial (como ya lo habían hecho Metrópolis, Blade runner, Ghost in the Shell o Serial Experiments Lain; a estas últimas les debemos las peleas al estilo oriental y también, los Animatrix); es cierto, tampoco inventó lo que se conoce como cyberpunk (eso lo hizo Bruce Bethke), ni siquiera fue la primera en abordar las rebeliones vía computadora (como lo planteó primero Neal Stephenson). Aunque pensándolo bien, todo eso se lo debemos a Philip K. Dick.
Pese a eso, The Matrix innovó el panorama cinematográfico gracias a su equilibrio de anime japonés, de rebeliones contra el poder, de acción espectacular, de carga filosófica, de carga política, de cultura pop. Sabe llevarnos del erotismo a la desesperanza, y del suspenso al asombro. Visualmente The Matrix implantó su sello: unos lentes o una simple toma, son suficientes para saber de dónde proviene. En ese rubro, no ha habido otro filme que impresione e innove tanto como lo hicieron los hermanos Wachowski. El peso de la película es tal, que ni siquiera los propios Wachowski han superado The Matrix.
Diez años ya. Cuando la vi, lo hice en una videocasetera (el soundtrack lo tuve en casete). Tenía 21 años, un par de zapatos, una mochila con ropa y aún no sabía a qué me iba a dedicar. Alguna vez leí por ahí lo que Rodrigo Fresán dijo de esta película: The Matrix es un robo absoluto de todas nuestras ideas sobre mundos paranoicos y conspiraciones.

Aridez educativa

Postiado por Paul Medrano 6 Ya saltaron

La universidad pública mexicana, en el año de Darwin, es una especie en extinción. Muere como las buenas madres alacranas: devorada por sus hijos. Desde hace 43 años, cada generación de estudiantes exige más facilidades y menos rigor: pase automático, cero cuotas, exámenes por medio de trabajos que permitan echar rollo, extraordinarios sin límite, puntos extra para quien no desayunó, puntos para el que vive lejos, puntos para el que no tuvo infancia con libros en el hogar. Y finalmente abortan un feto que exige plaza asegurada vitalicia, escalafón en el sindicato de médicos o de ingenieros, jubilación pronta y entierro gratuito con honores. (Leer más)

Especie en extinción: la universidad pública
Luis González de Alba

Eric San

Postiado por Paul Medrano 2 Ya saltaron
Fino, divertido y asombroso. Así podría definir a este chamaco (bueno, ni tanto) canadiense que es uno de mis tornamesistas hodiernos favoritos. Kid Koala (su nombre real es Eric San) abreva en el blues, el jazz, el funk, a diferencia del grueso de diyeis que sólo mezclan punchis punchis, para gente que gusta del punchis punchis.
Les dejo este videito y si les late bajen Carpal Tunnel Syndrome (2000), el primer larga duración del niño maravilla de las tornamesas.

Villano V

Postiado por Paul Medrano 4 Ya saltaron

No creo que haya un significado parecido al que en México se le confiere a los enmascarados. Un luchador representa algo más humano y próximo –sin contar con su carga mítica– a lo que puede significar la máscara de un faraón egipcio, por ejemplo. El luchador le otorga un rostro a muchos rostros. Le da vida a muchas vidas. Le puede dar forma a una pasión (como el futbol), a un sueño (como al de los niños que idolatran a su luchador favorito) o simplemente alegra, sólo alegra.
De niño admiraba a aquellos regordetes tipos que, embutidos en una máscara, eran fotografiados en una azotea, un terreno baldío o el patio de su casa. Se trataba de tipos que por convicción o necesidad, tomaban el difícil camino de ser luchador, quizá, lo más palpable y cercano a un héroe.
Posters del Santo, Aníbal, Fishman, El Solitario, El Cobarde, Canek, Huracán Ramírez, Mil Máscaras, Mano Negra, Cien Caras, los Brazos y por supuesto, los Villanos, adornaban la cama superior de la litera que compartía con mi hermana. Una máscara de Tinieblas y otra que confeccionó mi madre, me acompañaron durante horas en las que emulaba a mis ídolos del pancracio.
Porque una máscara es una especie de embrujo. Es lo más parecido a mutar de verdad. Es ponerse otra piel. Una amarilla, plateada, azul o rosa. Con vivos rojos o verdes. Hablar de los Villanos (I, II, II, IV y V) es hablar de una dinastía de luchadores de los de antes, hijos de una leyenda llamada Ray Mendoza. Los villanos tenían el original cuerpo de luchador (no como los de ahora, conseguidos con varios cocteles de esteroides), incluso hasta los luchadores de plástico que vendían a la salida, eran similares a ellos. Villano III, el más emblemático del grupo y quien posee el récord de más máscaras conseguidas(unas 150, se calcula), perdió la rosada careta ante Atlantis en marzo de 2000.
El años pasado disfruté que Villano V le quitara la tapa a Blue Phanter (quien era depositario de uno de mis odios por haber destapado a Love Machine). Hace unos momentos, casi a las 11 de la noche, a 10 años del fallecimiento de Villano II, Villano V –el penúltimo de la dinastía villana y quien tumbara cuatro máscaras como Rocambole– perdió ante Último Guerrero.
Su nombre: Raymundo Mendoza. Edad: 46 años. Experiencia como luchador: 32 años. Ocupación: dentista. Originario: Distrito Federal.
Escuché la pelea por Internet (nunca pude encontrar un canal de TV en la red). En el momento en que Villano V perdió, al locutor se le aflojó la voz. Su compañero intentó entrar al quite, pero sus palabras arrastraron una tristeza perceptible hasta donde yo me encontraba. No era para menos. Una leyenda había caído, y cuando las leyendas caen, suelen traer un dolor extraño. Como si uno perdiera algo, aunque no se sepa qué, pero duele.
Cuando Villano V habló, dijo: “Perdí mi máscara, perdí mi nombre. Pero lo que nunca voy a perder es este corazón que di en cada lucha, durante 32 años. Ese me lo llevo yo”.
Cómo no amar a la lucha libre, cuando aún hay tipos que por convicción o por necesidad, eligen la difícil carrera de ser luchadores. ¿Que es pura simulación? ¿Acaso la vida no es una simulación de nuestro paso por este planeta?
Villano V, villanizado sea tu villano nombre.

Un grupazo. Una rolototota. Un intrépido intro y un buen fin de semana largo.

Yo también lo anularé

Postiado por Paul Medrano 0 Ya saltaron

No creo en los diputados ni en los senadores.
Para volver a creer en esta democracia representativa, yo ciudadano exijo por lo menos:

1.- Para creer en este sistema de representación es que los diputados y senadores se bajen el sueldo por lo menos un 50 por ciento.
Si pueden adelantarse vacaciones y aprobarse aguinaldazos, creo que si pueden hacer una extraordinaria para aprobar algo que no está a discusión.
2.- Que se eliminen las candidaturas plurinominales.
Queremos que nos gobierne aquel por quien votamos, no el que al partido se le antoje.

3.- Que se cancelen sus seguros de gastos médicos. Que nuestros trabajadores en el Estado vayan al ISSSTE, que es gratuito, y si no les gusta, que paguen su doctor particular con su sueldo y/o que se pongan a trabajar para arreglar el ISSSTE.

4.- Que ni el IFE ni ningún partido anuncien nada en ninguna televisora durante todo este proceso electoral y que ningún comentarista ni "comunicador" intente manipular mi tendencia al voto o mi derecho a la anulación de éste e incluso mi derecho a la abstención. Y así ya no se gastan recursos en estarse peleando entre el IFE y las televisoras.

Edgar Clement


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Si estás de acuerdo con la campaña del buen Clement, corre la voz.

Paul Maldito

Postiado por Paul Medrano 2 Ya saltaron

Julio de 2005. Por aquellos padecía una terquedad malsana que me empujaba a enviar textos a cuanta dirección electrónica cayera en mis manos. Revistas, revistillas, revistuchas, periódicos, periodiquitos y demás, fueron víctimas de mis bodrios. A decir verdad, esa mórbida costumbre aún no ha sido superada del todo. Por fortuna, esto de los blogs vino a apaciguar esa extraña ansiedad.
Uno de esos receptarios fue Moon Rider, capitán de una extraña caterva de especímenes chilangos, que desde Palabras Malditas ofrecían una página extraña, desmadrosa, cachonda, maldita pues. En algún momento de ebriedad o vayan ustedes a saber de qué, el buen Moon me invitó a colaborar de manera asidua en la página, oportunidad que no desprecié.
Desde aquellos días y hasta la fecha. Palabras Malditas recibe y publica mis torpezas mentales que suelo regurgitar en toda hoja en blanco. Sin importar la continuidad, calidad y atinación –factores que nunca han sido mis fuertes– PalMal (como le decimos de cariño los colaboradores) ha sido una especie de ejercicio catárquico que ha recibido reseñas, crónicas, artículos, cuentos y demás disparates que se me ocurren.
Poco a poco, la página ha crecido notablemente. Se fundó la estación Radio Efímera, donde además de un exquisito menú musical, uno de sus programas se consagró como favorito de las huestes culturales: Tripulación nocturna. Además, desde hace dos años ha convocado a un concurso nacional de cuento. El año pasado editó un cidí interactivo. Todo un estuche de monerías.

Marzo de 2009. Contrario a la tendencia de los medios a nivel mundial (que del papel, terminan en la red), PalMal rompió esquemas al anunciar su primer libro: Palabras malditas, antología de cuento, el cual fue presentado el pasado jueves en la librería Conejo blanco, en la ciudad de México. ¿que porqué tanto alboroto? Porque este título contiene uno de mis relatos y es mi primera incursión en libros. Razón de menos para invitarlos a que lo adquieran. Salud

Sobre Dylan

Postiado por Paul Medrano 2 Ya saltaron

¿Cómo le califico? Muy sencillo, me aburre terriblemente. Si me apuran puedo decir que es original, que compone buenas melodías y hace chistes divertidos, que tiene una cara interesante y que su influencia en el pop ha sido inmensa, pero, aún así, sigue sin gustarme, me deprime. Sólo el sonido que produce su tono plañidero, despreciativo y burlón, me repele.
Como poeta ha tenido momentos de verdadera inspiración, pero la mayoría de las veces me ha parecido blando y sensiblero, pasado.
En realidad, supongo que ha sido más por culpa de sus seguidores que por culpa suya: si hubiera sido lanzado simplemente como un joven buen compositor, como letrista inteligente y con una gran imagen, habría sentido por él todas mis simpatías. Bueno, habría seguido quizá sin comprar sus discos, pero nunca le habría reprochado nada.
Lo que no puedo soportar es la idea de Dylan como profeta, como mesías teenage, como todo lo demás por lo que se le ha venerado. A mí parecer es un talento menor con un don especial para hacerse de su propio hype, un creador de mitos aficionado, la misma fórmula de Elvis, o de Mick Jagger, o Jim Morrison, o de cualquier otro que haya supuesto una conmoción por el rock. La única diferencia es que Dylan ha llegado mucho más lejos.
De todas formas es por esto por lo que no he intentado hacer una evaluación detallada de su música y por lo que ni siquiera he tratado de justificarle. Sencillamente no encuentro nada favorable que poder decir de él.

Awopbopaloobop alopbamboom

Nick Cohn

Capital del mundo y sucursal del cielo

Los que ya saltaron