Poema

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Nada sé. Los cuerpos se entienden;
sus almas no. Nada sé, y amo.

Días epigramáticos
Eduardo Añorve

Presenteishon

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Jueves 15 de Julio
8:00 de la noche
Casona de Juárez, en el centro de Acapunk
Comentan: Alejandro Almazán, Luis Paniagua y Carlos F. Ortiz
Tercer Encuentro de Jóvenes Escritores

La cosecha de narradores en tierras del cebiche y el vuelvealavida es un asunto que seguramente está relacionado con la producción de cebolla, porque la situación está para llorar. No es para menos: en Guerrero no hay talleres honestos para practicar o iniciarse en la narrativa. Es más sencillo conseguir droga que un libro. Los gobernantes le dan más prioridad a los taxistas que a los temas artísticos. Instituciones y universidades (públicas o privadas) viven —y han vivido— en el oscurantismo editorial sin que ello les avergüence en absoluto.
Si a lo anterior le sumamos el paso de gobiernos pendejos de una izquierda que resultó ambidiestra y de grillas culturales enconadísimas, nos da como resultado un subgénero de escritores dedicados a la prosa: el narradorzuelo.
Este espécimen vive a costa de oscuras —pero también lambisconas— relaciones con eso que conocemos como poder político. No le interesa leer y en el mejor de los casos ni siquiera escribir, sino que vive de obras que escribió hace una década. Su horizonte literario se reduce a tradiciones artísticas de principios del siglo pasado. En el peor de los casos, posee un título que lo acredita como “poeta” o “narrador”. (Leer más)

Dos caminos, cosas de la vida

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Dos caminos no sólo es el título de la novela y el nombre del lugar donde se desarrollan los hechos, sino también la razón de ser de esta historia que nos ejemplifica en cada uno de sus capítulos que en la vida siempre habrá dos opciones que tomar o dos caminos para seguir
En esta edición de Punto de Partida, novela finalista del segundo Virtuality literario 2008, el joven escritor Paul Medrano narra una historia insertada en la cotidianidad de nuestros tiempos de una manera singular y provocativa, en donde cualquier cosa puede suceder.
La novela se inicia con elementos que nos dan la idea general de lo que trata la historia, es decir, el escritor adelanta el final para narrarnos cómo uno de los traficantes con más poder en la escena nacional decide retirarse del negocio, y resuelve irse a un pueblo en donde difícilmente podrá ser encontrado. Para poder vivir tranquilo no bastaba esconderse, "tendría que cambiarse el rostro, porque uno es a partir de él". (Leer más) La pic, de la Roñix

Capital del mundo y sucursal del cielo

Los que ya saltaron